"La Religión Cristiana condena la intemperancia, impone la temperancia y recomienda la abstinencia total"

XII versión de los Premios Nacionales de Sobriedad en Bolivia

Asociación de Pioneros del Sagrado Corazón
de Abstinencia Total
Bolivia
 Convocatoria XII Versión
La Asociación de Pioneros del Sagrado Corazón de Abstinencia Total de Bolivia, como organización promotora de la sobriedad, convoca a la DÉCIMA SEGUNDA VERSIÓN DEL PREMIO NACIONAL DE SOBRIEDAD, sujeta a las siguientes bases:

DEL OBJETIVO DEL PREMIO:

1.   El Premio Nacional de Sobriedad, ha sido instituido por la Asociación Pionera de Abstinencia Total de Bolivia, con la finalidad de premiar y estimular las acciones y esfuerzos que se realizan en el país en el tema de la promoción de la sobriedad, información de los daños que ocasiona el abuso del consumo de bebidas alcohólicas, ayuda a las víctimas del alcoholismo, prevención del abuso de bebidas alcohólicas y sustancias nocivas a la salud, además de otras iniciativas.

2.   El Premio Nacional de Sobriedad, es de tipo moral y no pecuniario.

DE LOS CANDIDATOS:

1.   Los candidatos a la obtención del premio moral de sobriedad, deberán haber realizado durante la gestión, una contribución significativa en las áreas de periodismo oral, escrito, fotográfico o audio visual.

2.   Pueden ser propuestas instituciones o personas individuales. En el caso de los Medios de comunicación social, puede proponerse indistintamente a un Medio, periodista o programa concreto.

3.   Las instituciones o personas candidatas, deberán ser propuestas al margen de consideraciones políticas, religiosas o sociales.

DE LA PRESENTACIÓN DE CANDIDATURAS:

1.      Las candidaturas deberán ser enviadas con carta de presentación o aceptación de la candidatura, adjuntado currículum vitae de la persona o institución propuesta al premio, y documentos que la justifiquen para consideración del Jurado. Deben ser incluidos impresos, fotografías, vídeos, casetes, disquetes u otros documentos que ilustren la labor desplegada.

2.   La presentación de candidaturas deberá efectuarse indefectiblemente hasta el día 18 de noviembre de 2014 a hs. 18:00, en la siguiente dirección: Soria Galvarro 6188, telefax (2) 52 58 397, o, Casilla 862, ORURO.

3.   Las inscripciones quedan abiertas a partir de la publicación de la presente convocatoria.

DEL JURADO CALIFICADOR:

1.      El Jurado Calificador es el órgano deliberativo y resolutivo de la premiación, que determinará al ganador de la misma.

2.      El Jurado tendrá una reunión privada para deliberar y emitir sus calificaciones.

3.   Los miembros del Jurado Calificador elegirán un presidente que represente al Jurado y quien a partir del momento de su designación, contará con el voto de calidad; elegirán asimismo un secretario para procesar la información y elaborar acta con la firma de todos los jurados.

4.   Las decisiones asumidas por el Jurado serán inapelables y necesariamente deberá elegir al ganador del premio, al margen de consideraciones políticas, religiosas o sociales.

5.   Cada juez deberá calificar de manera independiente.

6.   El papel del Presidente es fundamental, evitando cualesquier juicio de valor o personalización, de parte de los jueces. El Jurado debe limitarse a escuchar la lectura de los currículos, la fundamentación de las candidaturas, tomar visión de los documentos anexos y emitir su calificación en conciencia, haciendo preguntas respecto de la presentación de las candidaturas, para evaluar correctamente, pero sin manifestar expresiones, que podrían presionar o influir la calificación de los otros jueces.

7.   El resultado deberá ser de conocimiento del Director Nacional de la Asociación de Pioneros del Sagrado Corazón de Bolivia y acto seguido guardado en sobre y lacrado.

8.   Los jueces están obligados moralmente a guardar discreción sobre las votaciones del Jurado y la elección del ganador hasta la lectura pública del acta, en el Acto de premiación.

DE LA PREMIACIÓN:

1.   Todos los participantes serán invitados a la ceremonia, y los resultados serán dados a conocer el mismo día de la premiación.

2.   Se otorgará constancia a todos los participantes.

3.   La Asociación de Pioneros de Abstinencia Total, entregará el trofeo, a la institución o persona que hubiera recibido la mayor votación en la calificación del Jurado.

4.   Los asuntos no previstos en la presente convocatoria serán resueltos por el Comité Organizador.

Oruro, 20 de octubre de 2014

GERMÁN MAZUELO-LEYTÓN
 Director Nacional de la Asociación de Pioneros
Presidente del Comité Organizador

El hermano en el puente Liffey - Primera parte.

Habiendo regresado a Tacoma, estado de Washington, después de la Conferencia Internacional Pionera en septiembre de 2013, el Padre JAMES HARBAUGH SJ comparte sus reflexiones posteriores al evento y recuerda al joven alcohólico que encontró pidiendo limosna en un puente que, según su propia confesión, dio forma a su estancia en Dublín.

El hermano en el puente Liffey - Primera parte.
Por el P. James Harbaugh, S.J.

El puente de la calle O'Connell: el Problema

Llegué a Dublín el martes por la mañana. Ellos sólo nos permitieron dormir por dos entre «la cena» y «desayuno», por lo que incluso si podía dormir en los aviones, no habría estado fuera por mucho tiempo. En el aeropuerto, Pat Coyle, mi contacto, me encontró. Ella me había invitado a hablar en una conferencia sobre el alcoholismo sobre la fuerza de mi libro, Una aproximación en 12 pasos a los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Ella resultó ser la vibrante y llena de gracia Directora de Comunicaciones de la Provincia Jesuita Irlandesa, con un pasado como periodista de la BBC, incluyendo trabajos en parte de Irlanda del Norte.

En mi primera tarde, tomé una siesta breve, y, a continuación, decidí que necesitaba explorar. Caminé lejos de la calle Gardiner, y encontré rápidamente dos calles, la calle O'Connell, más o menos la calle principal de Dublín. En la calle O'Connell, seguí el contorno del valle cuesta abajo hacia el río Liffey, que, como cualquier persona que ha hecho un paseo en James Joyce sabe, divide el norte del sur de Dublín. Allí, en medio del puente de la calle O'Connell, estaba un hombre que, sin saberlo ambos, estaba allí para dar forma a mi estadía. Era joven, como una persona corriente de la calle, tal vez de unos 30 años, con el pelo rubio y un poco de barba. Estaba sentado en el puente con un letrero de cartón en un día gris y frío: su cartel decía: «Gracias por su amabilidad. Algún día espero poder recuperar mi vida».

Mi madre era una irlandesa pura, una Brennan por ambos lados. De los muchos regalos que ella me dio y de los cuales estoy agradecido, el particular don irlandes de intoxicaciòn de palabras, es quizás el que más me gusta. Efectivamente, las palabras del hombre del puente quedaron conmigo por el resto de mi estancia, y se convirtieron en el principio y el final de mi charla en la conferencia, y el cuerpo de la que yo había escrito en Tacoma semanas antes de mi viaje.

A medida que continuaba mi vagar por el corazón de Dublín, a lo largo del río y siendo cobijado en la calle O'Connell por los grandes edificios clásicos que datan en muchos casos de la época de ascendencia británica, reflexioné sobre la señal de mi hermano alcohólico. A la luz de lo que he aprendido después de un largo tiempo en recuperación y de muchos amigos sabios en recuperación, yo diría que él se había apoderado de la mitad de la verdad. Él comenzó su alegato con gratitud, y que diciendo que está en el medio  de la recuperación de su adicción. Se presenta como un regalo, o como gracia; que no puede y no necesita ser ganado, pero tiene que ser aceptado y querido.

Al mismo tiempo, como alcohólico, también se aferra a algunas viejas ideas que estaban bloqueando su recuperación y lo mantenían sentado en el puente. Vi a tres de ellas. En primer lugar, quería que las cosas cambien - pero no hoy. Como dijo San Agustín sobre su adicción al sexo, siglos antes, «Oh Dios, hazme casto, pero hoy no». Si la recuperación va a pasar, tiene que ser aceptada ahora, hoy, en este mismo instante. Nosotros los adictos pensamos que tenemos todo el tiempo del mundo para tomar las medidas que sean precisas, y mientras tanto no hay necesidad de apresurar las cosas. En segundo lugar, quería que recuperar su vida de nuevo - es decir, quería seguir teniendo la rienda de su vida.

Todavía no había caído en la cuenta de que su mejor pensamiento y elección, sus opciones en la configuración de su vida, le habían llegado en el Puente Liffey. Probablemente culpó a otras personas o desafortunadas circunstancias por su destino; en todo caso, quería tener otra oportunidad en la vida, pero en sus propios términos. En tercer lugar, quería su vida de nuevo: quería su antigua vida, tal vez su vida antes de que comenzó a ser adicto. Por lo menos desde el 24 de septiembre del año pasado, no se había dado cuenta de que su antigua vida lo llevó inevitablemente al puente, y que lo que realmente necesitaba era una nueva vida. Tampoco creía en este punto que había una manera de que esa nueva vida lo podía hacer alejarse del puente.

Lo que muchos amigos y yo hemos encontrado en la recuperación es una nueva vida, guiada por una información regular de otras personas y Otros Poderes, que tiene que ser elegida cada nuevo día. Esta creencia está especialmente contenida en la tercera parte de los Doce Pasos: «Tomamos la decisión de poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos». Tal vez la razón por la que este paso en particular me vino a la mente al reflexionar sobre el mensaje en el puente es, que durante el último año, especialmente, mi número 30 en la recuperación, he estado tratando de tomarlo en serio, después del tardío reconocimiento del año pasado que yo «he sido un fanático del control, antes y durante la recuperación».

Puede parecer extraño que alguien cuya adicción a las bebidas haya estado fuera de control sea un maniático del control. Pero hay que considerar una  información fundamental en el Gran Libro de Alcohólicos Anónimos: los alcohólicos nos caracterizamos por nuestros vanos esfuerzos sin fin para controlar nuestra forma de beber. El hecho de que carecemos de control no significa que nosotros no pensemos en ello y lo busquemos todo el tiempo. Incluso si dejamos a una Potencia Superior (o simplemente Otros) el trabajo sobre nosotros para ayudarnos a mantener la sobriedad, es posible que caigamos aún en la lujuria después de controlar otras áreas de nuestra vida. Y esto a pesar de abrazar oficialmente la Tercera Etapa en la que manifestamos renunciar a la lujuria.

En los días que siguieron a mi encuentro con el hombre del puente, tuve la oportunidad de exponer estas ideas en la conferencia para la cual había venido a Irlanda a hablar. Pero también, a través de Pat Coyle, fue dada una «brillante» (para usar una palabra irlandesa actualmente popular) réplica a mi hermano alcohólico, una respuesta que No capté hasta después de que haber regresado a los Estados Unidos. Pero antes de dar la solución, quiero poner el problema en un contexto más amplio mediante la descripción de la conferencia y lo que observé allí.

Revista Pioneer julio/agosto 2014
Tradujo: Augusto Espíndola

Consiliario de la Asociación Pionera de la Diócesis de Oruro, Bolivia

Con fecha 15 de agosto de 2014, S. E. R., Mons. Cristóbal Bialasik SVD, Obispo de Oruro, ha nombrado al Pbro. Arturo Calizaya, del clero diocesano, Consiliario Diocesano de la Asociación Pionera del Sagrado Corazón de Abstinencia Total.

A efecto de presentar al mismo, al Centro Pionero en cuestión, el Prelado tuvo el delicado gesto de visitarnos en la reunión mensual del viernes 5 de septiembre y entregar al sacerdote su nombramiento oficial.

S. E. R. Mons. Cristóbal Bialasik SVD a la izquierda de la foto,
al centro el Pbro. Arturo Calizaya y a la der., el Arq. Marcelo Leytón,
Presidente de la Asociación Pionera en la Diócesis de Oruro.



Sagrado Corazón


por el P. Leonardo Castellani

El corazón del hombre representa todo el hombre, porque el corazón son los afectos, y nuestros afectos producen nuestros actos; y nuestros actos traducen todo nuestro interior; y el hombre es un ser interior, a diferencia del animal que es un ser exterior, volcado al exterior, gobernado por el exterior.

Para calificar rápidamente a un hombre, el pueblo califica su corazón: “Es un gran corazón”, “es un hombre de corazón”, “tiene buen corazón”, “tiene mal corazón”, “no tiene corazón”.

Lo primero se dice de un gran hombre; lo segundo, de un hombre valiente; lo tercero, de un buen hombre; lo cuarto, de un mal hombre; y lo quinto, de un perverso.

Y tiene razón el pueblo: porque “las cosas que salen del corazón del hombre son las que manchan al hombre”, así como las cosas que salen del Corazón de Dios son las que salvan al hombre.

Jesucristo durante su vida mostró que era un hombre de gran Corazón.

He aquí doce palabras que he tomado al azar del Santo Evangelio para mostrar cómo era el Corazón de ese hombre llamado Jesús, que atestiguó de Sí Mismo que era Hombre-Dios:

Corazón a la vez heroico y manso,
Que unió la fuerza con la dulcedumbre;
Valle florido, cuesta altiva y cumbre,
Del hombre de hoy el único descanso.

PALABRAS

I. Yo soy manso y humilde de corazón. (San Mateo, 11, 29)
El Buen Pastor da la vida por sus ovejas. (San Juan, 10, 11)
Ninguno ama mejor que el que da la vida por su amigo. (San Juan, 15, 13)

II. Amad a vuestros enemigos. (San Mateo, 5, 44)
Alegraos cuando os persiguen. (San Mateo, 5, 11)
No temáis a quienes pueden matar el cuerpo. (San Mateo, 10, 28)

III. Me compadezco de las turbas. (San Marcos, 6, 34)
El que esté puro que tire la primera piedra. (San Juan, 8, 7)
Vine a llamar a los pecadores. (San Lucas, 5, 32)

IV. ¡Ay de vosotros los ricos! (San Lucas, 6, 24)
¡Hipócritas, sepulcros blanqueados! (San Mateo, 23, 27)
Quien blasfema contra el Espíritu Santo no tiene perdón. (San Marcos, 3, 29)


¡Oh, míranos en este mal remanso,
Privado el mundo de tu voz y tu lumbre!
De tu obra te atribuyen el herrumbre,
Y hablar te sienten por boca de ganso.

Corazón blando y testa fuerte fuiste,
Cuando el blanco corcel salió triunfando,
Después, cuando en el rojo te escondiste,
Cabeza dura y duro pecho; y cuando
Al fin dejaste solo al mundo triste,
Andamos con el amarillo bando,
Corazón duro y seso blando.

Todo el Evangelio salió del Corazón de Cristo, naturalmente. Pero hay algunas palabras que lo retratan mejor, que parecen eso que llamamos “gritos del corazón”.

Y la traducción de esos gritos del corazón al mundo de hoy son las promesas del Corazón de Cristo “para estos últimos tiempos”, contenidas en las visiones de Santa Margarita María, que vivió en Francia al final del siglo XVII, antes de la Revolución Francesa.

Esas promesas constituyen lo que llaman una revelación privada, no lo que se llama una revelación pública. No son objeto directo de la fe, como la revelación de Cristo y sus Apóstoles, contenida en el Credo y en los dogmas.

Son objeto directo de la virtud de la religión, y sólo indirectamente de la fe. El que las despreciara cometería una falta; pero el que no pudiera creerlas, no cometería ninguna falta; sin eso se podría salvar: el mundo vivió sin ellas hasta hace tres siglos.

Las promesas, puestas en la forma más difundida, son éstas:

  1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
  2. Pondré paz en sus familias.
  3. Las consolaré en todas sus aflicciones.
  4. Seré su amparo y asilo seguro en la vida y principalmente, en la hora de la muerte.
  5. Bendeciré abundantemente sus empresas.
  6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia.
  7. Las almas tibias se harán fervorosas.
  8. Las almas fervorosas se elevarán con rapidez a gran perfección.
  9. Daré a los sacerdotes la gracia de mover aun a los más endurecidos corazones.
  10. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Corazón sea expuesta y honrada.
  11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán escrito su nombre en mí Corazón, y de él jamás será borrado.
  12. Mi amor todopoderoso concederá a todos los que comulguen nueve primeros viernes de mes consecutivos, la gracia de la penitencia final.

En estas promesas se basa la devoción al Sagrado Corazón, que la Iglesia ha acogido y fomentado tanto que hoy día decir cristiano fiel y fervoroso es decir devoto del Sagrado Corazón.

En estas promesas se basa la devoción al Sagrado Corazónb, que la Iglesia ha acogido y fomentado tanto que hoy día decir cristiano fiel y fervoroso es decir devoto del Sagrado Corazón. Ésta es la devoción de estos últimos tiempos, dijo el Señor a la Santa. En todos los tiempos la Iglesia ha tenido la devoción a la divina Persona de Cristo, a la cual venera incluso cuando venera a los Santos; así como cuando adora a Cristo, no adora a una criatura sino a la Divinidad en Él, a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, al Dios invisible, inmenso e inaccesible, Criador del cielo y de la tierra. Esto es para los protestantes, que por no entender ni lo que es adoración, veneración, intercesión, dicen que adoramos a los santos y nos acusan de idólatras; o como dicen los impíos de hoy, de “cardiólatras”, que adoramos un corazón, un músculo, un pedazo de carne. ¡Adoramos a Dios! Por suerte para nosotros, Dios se hizo hombre, fue un hombre como nosotros, pero mucho mejor que nosotros. Fue un hombre de gran corazón.

“Las cosas que salen del corazón del hombre ensucian al hombre”, y las palabras que salen del Corazón de Dios salvan al hombre, y el hombre de hoy no tiene más salvación que el Corazón de Jesucristo, ya que como sabéis no es otro que la Palabra de Dios hecha carne.

Entonces se acercan a Jesús algunos fariseos y escribas venidos de Jerusalén, y le dicen: “¿Por qué tus discípulos traspasan la tradición de los antepasados?; pues no se lavan las manos a la hora de comer”. Él les respondió: “Y vosotros, ¿por qué traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y: El que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte. Pero vosotros decís: El que diga a su padre o a su madre: «Lo que de mí podrías recibir como ayuda es ofrenda», ése no tendrá que honrar a su padre y a su madre. Así habéis anulado la Palabra de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías cuando dijo: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres”. Luego llamó a la gente, y les dijo: “Oíd y entended. No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre”. Entonces se acercan los discípulos y le dicen: “¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oír tu palabra?” Él les respondió: “Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz. Dejadlos: son ciegos que guían a ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo”. Tomando Pedro la palabra, le dijo: “Explícanos la parábola”. Él dijo: “¿También vosotros estáis todavía sin inteligencia? ¿No comprendéis que todo lo que entra en la boca pasa al vientre y luego se echa al excusado? En cambio lo que sale de la boca viene de dentro del corazón, y eso es lo que contamina al hombre”. (Mt 25, 1-18)

Vemos en esta Parábola a Nuestro Señor agresivo y duro casi hasta rayar en la grosería; lo vemos también pesimista respecto del corazón del hombre.

¿Por qué es duro? Porque Cristo fue un hombre y no un merengue; y porque se encontraba delante del fariseísmo, que fue la cosa que más odió Cristo en su vida, por ser la cosa más repugnante y más peligrosa que existe, la falsificación de la religión, la hipocresía más sutil y profunda. Jesucristo era un hombre capaz de odiar, porque era capaz de amar y el que puede amar puede también odiar y odia todo lo que sea contrario a su amor.

Cristo amaba a Dios, la religión, los hombres; y los fariseos eran los peores enemigos de Dios, de la religión y de los hombres. Tomaban el nombre de Dios como un comodín; tomaban la religión como un negocio; y a sus prójimos los despreciaban y los tomaban como animales para ordeñar. Cristo, que siendo Hombre-Dios fue el hombre más religioso que ha existido (religión: unión del hombre con Dios), no les mandaba palabras dulces: los caló, los denunció, los increpó. Ellos mataron a Cristo.

No penséis que esta clase de hombres se ha acabado. El fariseísmo es eterno. La decadencia de la religión es fariseísmo, y la religión decae continuamente por fuera mientras Dios la vivifica por dentro, como un árbol que crece de por la raíz y echa sus cortezas viejas y sus hojas secas. Justamente la cosa que más me aterra y entristece del mundo actual es esa falsificación de la religión, y aun de la misma Iglesia, que empieza a brotar por todas partes. Dios odia eso.

¿Por qué Cristo describió tan feo el corazón del hombre, lo comparó a una letrina? Es claro que si lo que mancha al hombre es lo que sale del corazón, también lo que salva al hombre sale de su corazón, lo que lo purifica, lo que lo hermosea, lo que lo endiosa, sale de su corazón. ¿Por qué pues no dijo Cristo las dos cosas: el hombre es lo que es su corazón; de su corazón salen todos sus pecados; pero también en su corazón pueden habitar todas las virtudes? El corazón de un hombre puede ser el trono del Espíritu Santo.

Creo que dijo una sola parte porque de suyo, dejado solo, sin la gracia de Dios, el corazón del hombre segrega podredumbre. El hombre nace en pecado y es inclinado al mal desde su niñez. Sin el auxilio de Dios llamado la gracia, que se nos da invisiblemente, principalmente por medio de la oración y los sacramentos, el hombre no puede ser santo, una; no puede ser del todo recto, otra; y tercero, no puede salvarse, alcanzar su último fin y ser feliz. No de solo pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios; y la Palabra Máxima de la boca y del corazón de Dios es Cristo. No me puedo salvar yo solo a mí mismo, no me pueden salvar mi padre ni mi madre, no me puede salvar el Presidente Farrel, no me pueden salvar Churchill ni Roosevelt: el único que puede salvarme a mí es Cristo. El único que puede salvar al mundo es Cristo. No hay nadie Grande más que Dios, y los que están unidos con Dios, Cristo primero, después los Santos, después todos los que están en gracia de Dios.

Los fariseos pensaban que ellos se autosalvaban con las grandes virtudes que tenían o creían tener. El mundo de hoy está exactamente en el mismo tren: es un tren que anda descarrilando y chocando cada rato; es un tren que perdió la mano, que anda a contramano. Fíjense en todo lo que se hace y se dice y verán cómo Dios está ausente (a veces está en los labios pero no en el corazón), y está lleno de hombres que están salvando la Humanidad, la Civilización, la Nación, sin necesidad de Dios. Nos prometen restituir en la tierra el Paraíso Terrenal, sin necesidad de Dios. Se proponen reedificar la Torre que llegue hasta el cielo, el gran rascacielos, sin necesidad de Dios. Más aún, vuelan por el cielo y se proponen hacer lo mismo que hizo el primero que voló y dijo: “Pondré mi trono más arriba de las estrellas, seré igual que Dios” (Isaías, 14, 13-14); y se vino abajo. Tuvo un accidente del que todavía no se ha compuesto. No tiene compostura. Pues bien, el mundo anda por ese camino: prescinde del Corazón de Dios, de lo que salió de la boca de Dios, de la Esposa terrenal que salió del Costado de Cristo, la Iglesia, como Eva salió del costado de Adán. Y naturalmente, del corazón del hombre sale hoy día lo que dijo Cristo: crímenes, crueldades, injusticias y porquerías.

Amados hermanos, yo no quiero asustaros ni preocuparos más de lo justo, demasiadas cosas tristes y trabajosas tenemos los que estamos aquí; los que vienen a oír un sermón del Sagrado Corazón el Viernes después de la Octava de Corpus no son los adúlteros, los ladrones, los prepotentes ni los que se dan la gran vida en este mundo a costa del trabajo ajeno.

Pero yo os digo que si el mundo sigue en este tren, vamos al último choque. Yo espero que el mundo enderezará sus caminos, aunque no veo quién puede hacer eso fuera de una gran efusión milagrosa y gratuita del amor de Cristo. Yo espero en esa efusión, porque todavía no se han cumplido todas las profecías, por ejemplo, la conversión de los judíos. Pero si el mundo no endereza sus caminos, es cierto que vamos a los tiempos del Anticristo, a la última persecución, la más terrible de todas; a los tiempos que no los hubo peores desde el día del Diluvio, en que desfallecerán, si fuera posible, hasta los mismos escogidos, en que el mundo agonizará esperando la Segunda Venida del Salvador, y aparecerá un falso Salvador, hijo del Demonio, y el Demonio tendrá sobre el hombre un poder como nunca lo ha tenido, “a causa de que muchos harán la injusticia, y por eso se enfriará en sus corazones el amor”.

¿Y qué hemos de hacer? Lo primero, saber que no podemos hacer nada sin Cristo: “Sine Me nihil potestis facere”: sin Mí nada podéis hacer. Lo segundo, obrar enérgicamente nuestra salvación; y por medio de la nuestra, la del prójimo. Lo tercero, confiar inmensamente en la bondad y generosidad de Cristo. Éste es el sentido de las doce promesas. En el Evangelio hay promesas tan grandes como ésas, solamente que no son tan concretas. Cristo dijo: “El que dejare por Mí padre y madre, esposa, hijos, casa y posesiones, le daré el ciento por uno y después la vida eterna”. Cristo dijo: “Un vaso de agua que deis a un pobrecito por Mi Nombre no quedará sin recompensa”. La misma Gran Promesa que asusta a muchos no es nada inconcebible dentro de la Teología Católica. La Gran Promesa no significa que al que comulgue nueve primeros viernes de cualquier manera, Cristo lo va a llevar al Cielo, aunque después cometa todos los pecados que quiera. Eso es absurdo. Significa que al que haga ese esfuerzo notable (que en nuestros días es esfuerzo notable) de vivir un año entero rindiendo a Jesucristo ese gran homenaje, Cristo le dará gracias para vivir toda la vida sin pecado mortal, o por lo menos, de no morir con pecado mortal. ¿Acaso Cristo no ve desde ya todo lo que va a suceder? ¿Acaso Cristo no puede mandar la muerte después de la Nona Comunión a un hombre que Él viese que se había de perder si viviese muchos años?

El sentido de las doce promesas es éste: refugiaos del Diluvio de pecados de hoy día en la vida interior, en el cuidado de vuestra salvación; haced todo lo que podáis porque venga mi Reino, a pesar del poder del Reino de Satán; todos los demás asuntos vuestros, incluso el asunto temeroso de vuestra salvación, dejadlos por mi cuenta; yo respondo de todo. O sea, amadme sinceramente, imitad mi modo de ser, escondeos en mi Corazón y echad de vosotros todo temor. Yo soy el Principio y el Fin, el Alfa y el Omega: todo el que se confía a Mí no puede perecer.

Vocación tardía

ESTHER ANNE GUCKIAN describe los acontecimientos que la condujeron a tomar la Prenda de abstinencia de alcohol, y cómo eventualmente esto la inspiró a convertirse en un miembro pleno de la Asociación Pionera de Abstinencia Total.

A principios de los ochentas,  como mucha gente de mi edad, sucumbí a la implacable presión y me convertí en parte de la élite, me sentí confiada, divertida, con humor y en la puerta del status de los adultos maduros.

A través de los años, cada celebración fue moderadamente llevando a mejorar la calidad en la bebida, y mientras el tiempo pasaba, el champán se convirtió en la bebida de mi predilección para conmemorar una ocasión propicia. Mientras me consideraba a mí misma como una bebedora social, me di cuenta que había asociado la idea de tomar un trago con divertirme y disfrutar más de mi misma.

En los días de verano en 2010, jugando un partido con mi compañera de golf, ella me anunció que se había convertido en una pionera. Una pionera, dije, Yo no lo creo. ¿Por qué hiciste eso? Ella me explicó que lo hizo como una intención por su primo que tenía una mala relación con el alcohol y me describió el impacto que la bebida hizo en su primo, su matrimonio y sus hijos. Bueno, yo estaba aturdida. Siempre asocié a los Pioneros con ser personas graves, sombrías y ninguno de estos títulos encontraba en la personalidad de mi compañera deportiva. Yo disfrutaba siendo su compañera de golf por la diversión, picardía y humor que brinda el deporte. ¡Me equivoqué otra vez!

Bien, en el designio de las cosas, me encontré con una amiga mía la que me confió que su marido era un bebedor de closet, y que su preocupación era que él mataría a alguien cuando estuviera conduciendo su coche. Habían hablado de esto, y él estuvo de acuerdo en darse una oportunidad más antes que renunciar a ella. Esto fue suficiente para mí, el universo se había alineado y yo le dije que iba a abstenerme de consumir alcohol como una intención para él y que este modelo había funcionado en el pasado.

El 24 de agosto de 2010 disfruté mi último "Gin Tonic Bombay", con Sarah mi buena amiga. Ese día me decidí a llamar la línea de debajo de ella y que iba a darle un tiro hasta la Navidad. ¿Qué pasó en el medio veces era más interesante. En nuestras reuniones sociales habituales, mis amigos me preguntaban: ¿Estás enferma? ¿Está tomando antibióticos? Vamos, que un trago no te hará ningún daño. Me presenté a la presión de los compañeros, que los adolescentes experimentan por las noches. Me resultaba difícil, y yo no tenía nada que demostrar; sólo puedo imaginar lo que es esto para los adolescentes.

Rodó el tiempo y los días se hicieron semanas y las semanas en meses. John, el marido de mi amiga estaba progresando muy bien. La esposa de John me llamó la noche de Navidad de 2010. Dijo que nunca tuvo un día de Navidad como ése, desde que John comenzó a beber. Como familia, tuvieron un día maravilloso, lleno de armonía, amor, felicidad y libertad, y ella me dio las gracias por mi intención por ellos. Entonces pensé ¡Buenas noticias!, trabajo hecho. Ahora puedo volver a tener un café irlandés para celebrar la temporada.

Bueno, esto nunca sucedió. En un viaje de regreso de Londres a través del aeropuerto de Belfast en enero un día triste, cuando me acerqué a la rotonda de Ballygawley, me di cuenta de todas las señales de gestión del tráfico. Por supuesto, esto era para gestionar el cortejo fúnebre de Michaela McAreavey RIP (asesinada por esos días en Mauricio en el hotel, durante su luna de miel, Michaela era católica y Pionera, dirigía el "Pioneer Club" para animar a los jóvenes a abstenerse de alcohol -referencia tomada de Wikipedia).

Otro empujón, pensé. -como familia siempre hemos tenido una gran admiración por Mickey Harte y nuestro hijo se inspiró en la forma en que Mickey compartió sus porterías de fútbol con su hija en su libro, “Kicking down Heavens Door”. Entonces pensé, lo tenía todo; gran personalidad, gran círculo de amigos, era un pensador claro, una buena educación emparejada a buena apariencia, y, ella era una Pionera. Eso fue todo para mí. Decidí ser una Pionera en memoria de Michaela.

Mi primera acción fue solicitar asumir un período de prueba durante un año. Le escribí a Mickey y le expliqué que lo yo había elegido, y que de esa manera su memoria perduraría. En enero de 2012 fui aceptado como Pionera de por vida y nunca he mirado atrás desde entonces. Me siento orgullosa de decir que he hecho algunas muy buenas opciones y asumido algunos grandes riesgos en mi vida, y esto cuenta hasta allí como una de las mejores decisiones que he tomado. Sí, yo soy la conductora designada. Yo ahora uso mi pin con orgullo, como un soporte para la templanza. No juzgo a los bebedores, el alcohol es un don, y todo don viene de Dios, y nos puede traer alegría como cualquier cosa puede cuando se usa y no se abusa. También conozco a tres personas personalmente a quienes he inspirado y que han seguido mis pasos.

¿No lo echo de menos? Al principio, sí, sólo por hábito. Disfruto de las conversaciones más interesantes con la gente sobre sus hábitos de consumo. Socialmente, me divierto más. Mis amigos dicen que soy muy divertida estar con en una noche y que soy una inspiración para ellos.

Revista Pioneer , junio 2014